Episodio 4: La Espada que no Quiere Ver
El episodio 4 arranca con la revelación: Eun-tak siempre ha visto la espada en el pecho de Kim Shin. Él, conmocionado, intenta entender por qué ella no se la ha arrancado todavía. Eun-tak le responde que no quiere hacerlo porque, si lo hace, él morirá y desaparecerá para siempre.
Kim Shin insiste en que ella debe cumplir su destino, pero Eun-tak se niega rotundamente: ¿Cómo voy a matar al hombre que me dio un hogar, que me protege y que me hace feliz?.
Mientras tanto, la tensión entre Sunny y el Ángel de la Muerte crece. Wang Yeo no puede quitarse de la cabeza ese anillo verde y vuelve al local de Sunny para intentar averiguar más. Ella, coqueta y directa como siempre, lo reta a tomar un trago con ella. La química entre ambos es electrizante, aunque él insiste en que no recuerda nada de su pasado.
Eun-tak, por su parte, sigue viviendo en la casa y cada día se vuelve más cercana a Kim Shin. En una escena tierna, él le enseña a usar mejor sus poderes y ella, traviesa, lo invoca varias veces solo para molestarlo. Pero también hay momentos de vulnerabilidad: Eun-tak le pregunta si algún día podrá quererla, y Kim Shin, con el corazón partido, no sabe qué responder.
En la recta final, Eun-tak tiene un encuentro con una alma errante que le revela algo inquietante: "El Goblin no es el único que tiene un pasado oscuro. El Ángel de la Muerte también lleva una carga terrible".
El episodio cierra con una escena desgarradora: Eun-tak, mientras duerme, extiende la mano hacia la espada de Kim Shin. Él la observa en silencio, preguntándose si ella realmente podrá arrancarla... o si él será capaz de dejarla ir.
Momento clave: La negativa de Eun-tak a arrancar la espada.
