Episodio 2: El Primer Invierno, el Primer Amor
El episodio arranca justo donde terminó el anterior: Kim Shin aparece ante Eun-tak bajo la lluvia tras ser invocado. En una de las escenas más icónicas del drama, el Goblin usa su magia para detener el agua solo sobre ella, creando un refugio seco en medio del aguacero. La regaña por invocarlo sin una razón de vida o muerte, pero la ternura de la joven comienza a desarmarlo.
Mientras tanto, la convivencia entre Kim Shin y el Ángel de la Muerte (Wang Yeo) es un caos total: discuten por la comida, la nevera y hasta el control remoto. Su rivalidad milenaria se manifiesta en peleas constantes, aunque ya se vislumbra la peculiar amistad que los unirá.
Eun-tak, por su parte, llega a su casa y es echada a la calle por su tía y su prima, que la maltratan. Desamparada bajo la lluvia, se sienta en un paradero de autobuses. Toma una servilleta, dibuja una vela y la "sopla" con toda su esperanza para pedir que Kim Shin aparezca. Esta vez no es una invocación accidental, sino un llamado del corazón. Y Kim Shin, que la estaba buscando preocupado, aparece de inmediato y le ofrece su paraguas.
Kim Shin la lleva a su casa, provocando el horror del Ángel de la Muerte. Entre ambos discuten qué hacer con ella y terminan ofreciéndole un contrato de arrendamiento: Eun-tak se queda a cambio de pequeños trabajos. Al día siguiente, Kim Shin la lleva a la escuela y, para alegrarle el día, crea la primera nevada del año. Ahí le revela la leyenda: "Si estás con alguien cuando cae la primera nieve, ese amor se hará realidad".
Eun-tak, sin dudarlo, pide su deseo: "Quédate conmigo para siempre". Kim Shin, conmovido pero consciente de su destino, solo atina a sonreír.
El episodio cierra con Eun-tak instalada en la casa del Goblin, formando parte de esta peculiar familia, mientras Kim Shin comienza a preguntarse si ella realmente podrá quitarle la espada... o si tal vez ya no quiere que lo haga.
Momento clave: La escena del paraguas bajo la lluvia y la primera nevada.
